RDF
Tienda
 Inicio / Opinión / Vino Verdadero
Compartir:

Vino Verdadero

01
Jun
2015

La Revolución del Vino que describe José Luis Louzán, los vinos Naturales que recorre Joan P. Pallarés o la Galicia entre copas que nos sirve Mariano Fisac reflejan la historia reciente, ejemplificada con los viticultores protagonistas, de la búsqueda de algo más, de la lo verdadadero que queremos beber.

Estos nombres que acabo de citar: José Luis, Joan y Mariano, son amigos en los que confías, y acontecimientos recientes me hacen valorar todavía más a los que lo son. Antes de disfrutar su amistad los leía, líneas siempre con fundamento sobre los vinos, sus territorios y sus personas, escritos certeros y atinados en la dirección de lo que ahora en esta página llamamos Vino Verdadero.

Es evidente que todos creen/creemos tener la verdad sobre algo, en este caso del vino. Nuestra verdad de los vinos es sincera, sencilla, auténtica, limpia, natural...

Vinos sinceros, en los que confiamos, que nos cuentan sin vergüenza su historia, vinos que no se esconden entre frases hechas y lugares comunes memorizados, recitados de carrerilla, escritos en etiquetas diseñadas para convencernos pero que en la mayoría de los casos no significan nada.

Vinos auténticos en los que se puede leer y escuchar y soñar y palpar y oler su origen. Vinos que reflejan un territorio, que son el eco al mismo tiempo de una tierra y de un viticultor.

Vinos limpios, de una transparencia que permite desnudar su esencia, que se van descubriendo en cuerpo y alma.

Vinos que el tiempo embellece.

Tenemos recorrido muchos territorios del vino, con sus parajes y viñedos de personalidades acusadas, de latitudes y culturas diferenciadas. En todos ellos hemos bebido sus vinos y comido sus platos, y en todos ellos reconocimos sus Vinos Verdaderos cuando la expresión del paisaje, que antes nos había envuelto, se nos aparecía en la copa, cuando sentíamos la armonía infinita entre sus bocados y sus tragos.

Vinos en en los que reconocíamos nuestra verdad.

Vinos fieles a la uva/suelo/climat que sus viticultores cultivaron con el ancestral sentido común del respeto al entorno que nos da vida y vino. Con el mismo respeto con el que luego lo interpretan en bodega, sin adulterar ni maquillar la vocación de esa vendimia. Sin estandarizarlos con el canon de la verdad del vino que los colegios oficiales con sus protocolos defienden.

Vino Verdadero en el que se lee la personalidad de un año en un viñedo de un viticultor concreto.

Que las maneras no te engañen, estamos en el camino del futuro, en la travesía que nos lleva más lejos. Que las frases como: vuelta al origen, respeto de la tradición, o las formas en como nos manchamos las manos y los pies, o como empleamos la caricia y la fuerza de un animal, o el cheiro alegre de un majuelo libre del olor condicionado por la industria de lo químico, no te hagan creer que es el pasado. Es el arte sano que vendrá, del que se nutre el vino verdadero.

El Vino Verdadero anuncia siempre un más allá permanente, porque es el producto de una búsqueda, de la máxima expresión de un viñedo en una botella.

Que no te engañen los estudios y los datos, números que todo lo balancean, midiendo la supuesta demanda del consumidor, y que como única solución para la “industria” del vino postulan medidas de imagen y comercialización, relegando a un segundo plano la calidad y la cultura.

El Vino Verdadero, su verdad, es el que lo hará retornar a las copas y a los locales de todas las franjas horarias y culturas, y a todas las edades.

El Vino Verdadero salvará al mosto fermentado de la extinción

Esta es la verdad de nuestros vinos, la que se busca con pasión, la que emociona cuando se encuentra. El Vino Verdadero es en la emoción con el placer y con la alegría de los tragos.

 



Enlaces

 
 
Cámara de comercio
Fondo Europeo de Desarrollo Regional