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Ecuanimidad / Ecuanimidade



"El tiempo enseña a leer entre lineas, la interpretación de las poses, a reconocer ambiciones e intereses"

I

El tiempo pasa, eso es todo.

Los granos de arena se van depositando uno tras otro engrandeciendo la montaña que pisamos, marcando de este forma el discurrir.
Como vamos pasando las hojas del libro que escribe, copa tras copa, la vida, y con menos cadencia los capítulos que fuimos trasegando.


“Imos indo”, construyendo una historia.
Con el paso del tiempo y con el de las etapas y las fases que recorremos, vamos largando lastres para navegar por la corriente de acontecimientos que nos lleva. Cada uno con sus carencias y virtudes.
El tiempo enseña a leer entre lineas, la interpretación de las poses, a reconocer ambiciones e intereses, las disculpas y los silencios, las necesidades y las debilidades: económicas, de protagonismo, el instinto de poder... ante las que interponer la burla del bufón, la sonrisa de un liberto, la firmeza de las rocas o el silencio de las cumbres



II

El tiempo pasa.

Hace unos cuantos decenios las cuncas ocupaban las barras y las mesas de los locales donde bebían nuestros padres. Ellos no imaginaban otra manera de beber Ribeiro, Condado, Rosal o albariño. Las copas de cristal eran herramientas de la élite.

El tiempo pasa y aquello forma parte de la nebulosa en la que se pierde el pasado. 

El tiempo siguió pasando y los vinos Rías Baixas de la ingeniería enológica fueron llenando nuestras copas, casi de la noche a la mañana, acompañados de una moderna vestimenta con etiquetas y botellas a la modé.
Vertidos en las copas de cristal estos vinos mostraban la clónica cara de la producción en serie, por ello reflejados en las fichas de cata siempre con las mismas palabras: permanentemente brillantes, transparentes y cristalinos a la vista, y con un reducido abanico de descriptores para las fases gustativa y aromática. Palabras expresadas obligatoriamente de la misma manera protocolaria.
Nunca fue tan fácil, y aburrido, llenar esas fichas.

Fueron malos tiempos para la lírica en la expresión de los vinos. Pero los tiempos del ABC de la cata de vinos también pasan.

La época del albariño industrializado, tendencia poco a poco exportada a las otras comarcas vitivinícolas gallegas, supuso la aparición de empresas sátelites a las bodegas, como las de diseño de etiquetas y envoltorios varios, de comunicación y marketing, los comerciales de los mil productos hacedores de vino, y el aumento de los gestores (educados en escuelas de negocios) para consejos reguladores, bodegas, comercios, institutos.

El tiempo pasa y, de la misma manera que nuestros padres y abuelos pensaban que sus "xeitos cunqueiros" de beber no iban a extinguirse, algunos modernos bodegueros, enólogos, sommeliers, funcionarios, periodistas... llegaron a pensar que la etapa industrial iba a ser perenne, como algún estado de Europa una “unidad de destino en lo universal”

Pero todo pasa, incluso la lírica se asomó en las catas de algunos escribidores/as que años antes la demonizaban.

El tiempo pasando también alió a alternativos revolucionarios con el establisment para defender la idea que el consumo del vino cayó en picado debido a la parafernalia literaria que lo rodea, lamentando al mismo tiempo la complejidad inherente al vino. Si esta coalición vence... igualmente será algo efímero.

El tiempo pasa de la misma manera para la industrialización del vino. Parecía que era el futuro, la tecnificación que, fruto del academicismo racional y científico, no daría lugar a la crítica y además nos llevaría en un progreso infinito hacía el vino perfecto.

El tiempo pasa y ese academicismo se redujo a un coro de sumos sacerdotes que resuena en el fondo del escenario, quejante por las sucesivas herejías que van cayendo sobre el vino. 

Herejías que exploran la complejidad del vino, con imaginación y creatividad, huyendo de las soluciones simplistas más pragmáticas de lo tecnológico.
La transición revolucionaria del vino gallego (y del español o del portugués cada uno con sus particularidades) fue recorriendo en poco tiempo todo el mundo vino, pillando por sorpresa a muchos, sintiéndose por eso descolocados.

En esta revolución incruenta... la convivencia será posible...

Ecuanimidad... la justa medida



 
 
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