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Chips y virutas (II)

Son cerca de una veintena de empresas españolas las que comercializan productos enológicos en nuestro país. A estas debemos sumar aquellas que, desde el extranjero, exportan directamente a bodegas.

El número total arroja una cifra elevada de este tipo de empresas, de las que desconocemos su mercado, teniendo en cuenta que apenas encontramos vinos que en su etiqueta reconozcan el empleo de alternativos a las barricas para el envejecimiento en madera (Reglamento 1507/2006 Comisión Europea de 11 de Octubre de 2006 donde se legisla de forma específica los trozos de madera de roble en la elaboración de vinos y se establece la designación y presentación de los vinos sometidos a este tratamiento).

Entre los diferentes formatos ofrecidos por las empresas que producen alternativos a las barricas, el chip es la modalidad más demandada, aunque los tipos de productos son muy variados en función de multiples factores que influyen en la elaboración del vino (por ejemplo, el momento en el que se empleen (Chips y virutas I).

El “grano de arroz”, de pequeño tamaño, es empleado durante la fermentación; con el vino terminado chips, dominós, duelas o zig-zag son los formatos con los que aportar madera al vino.
Según Juan Alberto Iniesta, director de marketing de Agrovin, empresa que comercializa este tipo de productos en España, “la tendencia es hacia el uso de formatos grandes y elevada superficie de contacto, es decir, duelas de elevada longitud y bajo grosor. De esta manera los tratamientos son rápidos, 2-3 meses, y hay una excelente integración de la madera en el vino”. Para Iniesta, el uso de alternativos supone notables beneficios tanto en la elaboración, pues permite mayor precisión en el aporte de los beneficios de la madera, con mayor control por parte del enólogo, como también por el abaratamiento del coste, al ser mucho menor el precio del chip que de las barricas, lo que “repercute en el precio de producción y por tanto en el precio de venta al público”.



El uso de alternativos está regulado a nivel europeo y nacional como se detalla en el Real Decreto 1363/2011, de 7 de Octubre, por el que se desarrolla la reglamentación comunitaria en materia de etiquetado, presentación e identificación de determinados productos vitivinícolas:

[…]“Las indicaciones «noble», «añejo» y «roble» sólo podrán emplearse cuando el recipiente sea de madera de roble, mientras que «barrica» podrá emplearse cuando el recipiente sea de cualquier especie de madera.

2. Estas menciones no podrán utilizarse para designar vinos elaborados con ayuda de trozos de madera de roble, aún cuando se hayan empleado también en dichos procesos recipientes de madera de roble o de otras especies.” […]

Sin embargo, es difícil encontrar vinos con mención expresa al uso de alternativos (con la excepción de los producidos por Bodegas La Reconquista hasta ahora los únicos que esta redacción ha conseguido encontrar en una somera búsqueda en internet ).
Según el responsable de Agrovin consultado, “las campañas de marketing siempre han ido orientadas hacia vino tratado en barrica, el público en general asocia vino envejecido con barrica y nunca con alternativo. Además, es un producto relativamente nuevo en comparación con la barrica, por lo que llevará más tiempo que el cliente lo identifique como un producto de calidad”. Esto, junto con las “limitaciones en el etiquetado del vino tratado con virutas" que impide el uso de los términos “criado”, “envejecido”, “noble”, “añejo” o simplemente “roble”, suponen, según Iniesta, “trabas burocráticas que obstaculizan su inserción en el sector vitivinícola y acercan a esta técnica a ser casi un “tabú””.



El origen de la madera empleada para la elaboración de chips, virutas o duelas está también regulado por ley y sus estándares de calidad se asemejan a los de las propias barricas. “Las diferencias son mínimas entre un vino tratado con alternativos y el mismo tratado en barrica.”. Para evitar engaños “el Reglamento 1507/2006 recoge que este tipo de tratamientos se deben recoger en los “libros de productos enológicos”. Además, debe identificarse en el etiquetado de los vinos”.

Según Juan Alberto Iniesta “dentro de una misma bodega, puede existir una línea de vinos que se han envejecido tradicionalmente en vasijas de madera, pero sin embargo, no es excluyente definir una línea de vinos que por su rotación no permiten tenerlos en tratamiento más de un par de meses. También se puede dar el caso de que la barrica se encuentre desgastada y la cesión de los compuestos no sea satisfactoria, en este caso se puede dar un “toque” de madera con chips u otro tipo de alternativo”, afirmó.

Habría por lo tanto dos mercados diferenciados y complementarios para el vino envejecido con madera en función del uso de barrica o de alternativos, siempre que las etiquetas, como así se obliga legalmente, lo recogieran, algo que, como hemos comprobado, no es para nada habitual. 

 

 

Marcela Riera. Vino Verdadero



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