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¿Sabes lo que bebes?



"En España tenemos una cultura del vino que nada tiene que ver con el abuso que se hace en otros países del norte"

Inmersos en el debate sobre la necesidad de que se informe de los aditivos, ingredientes e información nutricional del vino, nos cuestionamos que se ha hecho hasta ahora y que opina el sector sobre estos cambios en un articulo en dos partes.

La Unión Europea quiere que se tomen medidas para incluir en las etiquetas de las bebidas alcohólicas a la venta en la Unión Europea información sobre los ingredientes que se emplean en su elaboración y sobre su contenido calórico.

Esta resolución fue aprobada recientemente en el pleno del Parlamento Europeo para que, como muy tarde en 2016, se tengan en cuenta estas medidas. La normativa actual, vigente desde 2011, exime a los productores de cerveza, vino o bebidas espirituosas de informar de su composición y del aporte calórico en sus etiquetas. Con el anuncio de esta medida, tomada a finales del mes de abril, la UE pretende reducir el consumo de alcohol entre los menores y la mejora de la información sobre los riesgos de su consumo sobre la conducción y entre las mujeres embarazadas.

La Eurocámara pide a la Comisión que comience a trabajar “de inmediato” en esta nueva propuesta europea sobre alcohol para ayudar a los Estados miembros a combatir los daños que se derivan del consumo continuado de esta sustancia. Este anuncio ha provocado una fuerte polémica y ha evidenciado una vez más las grandes diferencias entre los países del norte y del sur de la unión.

“En España tenemos una cultura del vino que nada tiene que ver con el abuso que se hace en otros países del norte”, ha manifestado la eurodiputada del PSOE y vicepresidenta de la Comisión de Agricultura, Clara Aguilera. En su opinión, esta medida no resolverá el problema del consumo abusivo del alcohol, algo en lo que todos están de acuerdo que hay que atajar, sino que, en caso de aprobarse, traerá nuevos costes añadidos y complicaciones para el sector vitivinícola. 



Sin embargo, para algunas sectores esta medida incluso se queda corta y lamentan que hasta ahora no se haya tomado ninguna medida sobre este asunto en áras a que el consumidor pueda conocer todos los ingredientes que se emplean en la elaboración del vino, al igual que ocurre con otros productos.

Desde noviembre del 2005, en todos los países de la Unión, todos los vinos que superen los 10 mg/l de SO2 deben de incluir en sus etiquetas la frase “Contiene Sulfitos” para que puedan ser comercializados en la Unión Europea. Este etiquetado es necesario porque un pequeño porcentaje de la población es sensible o alérgica a los sulfitos y puede afectar a la salud de personas aquejadas de asma.

Los sulfitos se encuentran en muchos alimentos y bebidas de forma natural. La adición de sulfitos es una práctica que se viene realizando desde hace siglos, y su finalidad es la conservación del vino, inhibe bacterias y mohos y evita la oxidación del vino, preservando el aroma y frescor. Según los viticultores, sin este aditivo no se podría garantizar la calidad del vino ni su correcta conservación y transporte.

El Director General del Grupo Rioja (Grupo de Empresas Vinícolas de Rioja) José Luis Benítez, ha defendido, en declaraciones a Vino Verdadero, que el vino “es un producto hiperregulado con reglamentación propia sobre prácticas enológicas y productos que se pueden utilizar en su elaboración” y ha destacado que existe una “organización gubernamental mundial (la OIV) que decide “qué prácticas están y no están autorizadas”. Benítez ha querido insistir en que, pese a los debates que se abren cada cierto tiempo, está más que clara “la seguridad en la producción del vino”, que, en su opinión, “probablemente no existe para ningún otro producto”.





"Un consumidor medio se toma una o dos copitas de vino, pero el mismo consumidor igual se bebe una jarra de medio litro de cerveza"

El Director General del Grupo Rioja asegura que el único ingrediente del vino, según la definición en la legislación “es la uva”, aunque también se informa en su etiquetado de determinadas trazas “que podrían afectar hipotéticamente a personas alérgicas, como son los derivados del huevo y leche”, al margen del contenido de sulfitos que también aparece reflejado en las botellas. Según su versión, la obligación de incluir la frase “Contiene Sulfitos” hace unos años en las etiquetas no ha generado ningún problema grave, salvo el trabajo de tener que traducirlo en muchos idiomas.

El Director General del Grupo Rioja, sin embargo, reconoce que de llevarse a cabo la nueva medida de la Unión Europea para incluir en el etiquetado nueva información sobre las calorías del vino generaría “un verdadero problema de operatividad”.

José Luis Benítez destaca que el vino es “un producto singular” y que las calorías “varían según la añada para una misma marca y tipo de vino”. “Además, evoluciona con los tiempos de crianza, por lo que indicado en el etiquetado podría incluso no ser correcto para cualquier vino una vez envasado, lo que sería un problema adicional relacionado con la veracidad por motivos ajenos al productor”, añade.

Benítez sostiene además, que actualmente “no todo se reduce a la etiqueta”, ya que hoy en día el consumidor puede obtener la información por muchas fuentes”.

El sector del vino europeo a través del programa Wine in Moderation ya está trabajando para dar una información aproximada en función del tipo de vino (blanco, tinto, generoso…) y otras características como el tipo de elaboración (dulce, seco…), por lo que se puede dar “una idea muy aproximada del contenido calórico a partir de parámetros ciertos, como el contenido alcohólico, que tengan la mayor influencia en el contenido calórico final”, siempre según el Director General del Grupo Rioja.

Para José Luis Benítez, si realmente no se quiere engañar al consumidor, los sectores de bebidas “no deben informar sobre el contenido por una unidad de volumen determinada sino por la ingesta típica habitual de este producto”.

“Porque un consumidor medio se toma una o dos copitas de vino, pero el mismo consumidor igual se bebe una jarra de medio litro de cerveza”, añade Benítez.

 

 

Carmen Suarez.

 

 

 

*Consulta la entrevista integra en el enlace adjunto.



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