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¿Hay vinos para mujeres?

28
May
2015

No hay vinos para mujeres y vinos para hombres. Lo cierto es que así debería terminar el artículo, pero nos quedaríamos sin saber lo erróneo y estereotipado de esta afirmación.
A una mujer le gusta un vino u otro dependiendo de su gusto personal y de su propia sensibilidad, lo mismo que le ocurre a un hombre. Le gusta un determinado tipo de vino por estas mismas premisas, pero no por el hecho de ser hombre.

Ésta es al menos la conclusión de varias mujeres expertas en el sector vitivinícola y del mundo científico consultadas por Vino Verdadero. Porque no existe ningún estudio científico que concluya que hombres y mujeres tienen gustos diferentes. Está claro que casi todos tenemos gustos diferentes a la hora de catar un vino o de saborear cualquier otro producto, pero nada tiene que ver que seas un hombre o una mujer.

La doctora Teresa Castro es tajante en este aspecto e insiste en que “no tenemos gustos distintos en absoluto”. Si ocurre, dice, en condiciones normales, que las mujeres tienen déficit de una enzima que es la encargada de metabolizar el alcohol, y eso y no otra cosa hace que les afecte en mayor medida que a los hombres, según confirma la doctora Castro.

Eso, unido al hecho de que, en la mayoría de los casos, el peso de las mujeres es inferior al de los hombres provoca que el alcohol les afecte con mayor rapidez.



De la misma opinión son Laura Montero, ingeniera agrónoma asesora en viticultura y enología, y la sumiller Esther Daporta (Yayo Daporta. Cambados) y su propia experiencia en el sector les dice que no hay vinos específicos para mujeres u hombres. Lo que sí ocurre, coinciden, es que las mujeres suelen ser menos consumidoras y es más habitual que les gusten los vinos más suaves. “Normalmente empiezas bebiendo vinos más suaves, y a medida que vas bebiendo te gustan unos más complejos. Pero eso seas hombre o mujer”, matiza Esther Daporta, sumiller del restaurante Yayo Daporta en Cambados (Pontevedra), ganadora recientemente del premio Magnun que otorga el Instituto Galego do Viño como “Mejor Sumiller en el tratamiento del vino gallego”. La experiencia que le dan sus diez años al frente de la bodega del restaurante -que cuenta con dos Soles Repsol y una Estrella Michelín- le dice que la única diferencia que puede haber viene determinada por el gusto personal y la propia experiencia del consumidor, independientemente de su sexo.

Laura Montero también matiza que a la hora de elaborar un vino “no hay diferencias entre un hombre y una mujer”. “Sólo es una cuestión de sensibilidad, donde influye el gusto personal, la cultura, la experiencia…de un hombre o de una mujer”, añade esta consultora con un Máster en Enología por la Universidad de Burdeos. De hecho, asegura que tanto ella como su marido, Dominique Roujou, hacen el mismo tipo de vino y a los dos les gustan los mismos vinos. “Las mujeres cuando empiezan a beber vino normalmente les gusta un estilo más delicado, luego van buscando algo más fuerte y más tarde suelen volver a esos vinos delicados y elegantes que le gustaban al principio”, afirma Laura.

Y es que independientemente de que seas hombre o mujer y de los gustos personales de cada uno, también está demostrado que el consumo moderado de vino es beneficioso para la salud, según se desprende de las conclusiones de varios estudios. Es de conocimiento popular que una copa de vino a la comida es beneficioso para la salud. “En una persona sana el consumo moderado de vino tinto es cardiosaludable”, afirma la doctora Castro, aunque admite que en su condición de facultativos no pueden recomendar el consumo de vino a los pacientes “porque puede llevar a un consumo abusivo y hay que ser muy cuidadoso con este tema”.

A pesar de todos estos datos un hecho sí es cierto. La ciencia y los datos nunca acabarán con el tópico y su difusión, o con el uso publicitario del sexo como reclamo o como elemento que promocione un producto o un evento relacionado con el mundo del vino. A pesar de la evidencia científica, seguirán dándose premios a los mejores vinos “elaborados por mujeres” y organizándose mesas redondas sobre el vino y la mujer. Aunque sea para hablar de que no hay diferencia alguna entre unas y otros cuando de beber vino verdadero se trata.  

 

Carmen Suárez. Vino Verdadero



 
 
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